¿Quo vadis Galicia?

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Hace días mi buen amigo y agudo articulista Xoán Antón Pérez-Lema respondía a lo que muchos conciudadanos se preguntan ¿precisamos un Partido Nacional…? Y un servidor añade un asunto colateral
¿Qué pasa con Galeusca? Y, la pregunta no es baladí pues mientras por ahí adelante –y alguna culpa tendremos aquí– se citan, como comunidades históricas Euskadi y Cataluña, ignorando que la nuestra está a pie de igualdad (en la Constitución, que no en el quehacer diario) y así nos luce el pelo.
Xoán Antón, defiende la construcción de un Partido Nacional Gallego tal como parece anunciar el “Manifiesto de Vidán” y, de alguna forma, las declaraciones de Beiras. Ya nos alumbra el camino Pérez-Lema: construir el Partido Nacional “requerirá de inteligencia, generosidad, paciencia, “sentidiño” y dejar a un lado personalismos. Hay que abrir al País real, a esos miles de personas que sin ser nacionalistas, tienen –y sobre todo quieren– a Galicia como referencia…”. Y si a la meta no se llega en otoño –lo que significaría sustituir a Feijóo– hay que seguir en la lucha. Ciertamente hoy hay diversos grupos que incluyen en sus postulados la defensa “da terra nai” que sigue estando a la cola mídase como se mida y al margen de ese mensaje que nos habla de un camino lleno de rosas.
Desde luego no es el buen camino como, por ejemplo, saben los usuarios del Hospital de Pontevedra que tienen que llevarse el ventilador para poder respirar, que ya es difícil con “los casos de corrupción que han dañado la imagen del PP”, según declaraciones del secretario xeral del PPdeG, que –manda carafio– entiende que la política debe estar en segundo plano en el caso Alvia” o que el asunto de Baltar, o los juicios de la Gürtel que empezarán a principios de octubre, no cambiará la fe de los gallegos en el PP.
El mismo día de esas declaraciones publicaba la prensa que “la fiscalía pide un año de cárcel al expresidente de la Diputación de Pontevedra y actual presidente de la Federación Gallega de Fútbol, por el caso de unos alquileres por los que, como acusa el fiscal, percibía un sobreprecio lo que se considera cohecho impropio…
Y mientras el señor Tellado explicaba en la SER que eran invencibles pese a “esos pecadillos”, El País contaba que “procesan a un alcalde, cinco ediles del PP y cuatro funcionarios de Palas de Rei por hostigar a la secretaria municipal porque vio sus chanchullos... Según don Miguel, los ciudadanos no.

¿Quo vadis Galicia?