PENDIENTES DE CONTRATOS

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Las afirmaciones de ayer del presidente de Navantia, José Manuel Revuelta, en el marco de una nueva reunión de la comisión de seguimiento del convenio colectivo de la compañía, no podrían aportar más incertidumbre. Y es que, como en toda empresa, si no hay pedidos, los ajustes son obligados y estos afectan tanto al personal como al futuro de los centros de trabajo. El hecho de que el propio responsable confirmase que no se esperan acuerdos comerciales a corto plazo no hace más que ayudar a acrecentar la inseguridad en la que vive el grupo y muy particularmente el complejo industrial de Fene-Ferrol, que hoy en día reúne al mayor colectivo laboral de la compañía pública. El necesario plan estratégico, tan demandado por la parte social desde hace años, se presentará antes de que finalice 2013 e incluirá la reducción de costes. En Ferrol seguimos a la espera de lo prometido.

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