CARTA ABIERTA A LOS FERROLANOS SOBRE NAVANTIA

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Un grupo de exmarinos y exdirectivos de Navantia llevamos tiempo trabajando en la búsqueda de soluciones que garanticen el futuro de la compañía pública en Ferrol. En este sentido, nuestros estudios nos han llevado a determinar que el mejor modo de garantizar la plena ocupación de las factorías locales pasa por la construcción de un segundo LHD, similar al “Juan Carlos I”. Tal iniciativa ha tenido ya el correspondiente reflejo en diversos medios de comunicación, incluido Diario de Ferrol, en los últimos meses.
La propuesta debe conllevar el compromiso del Gobierno central, pero también del autonómico y local para el desarrollo de un proyecto que cuenta con numerosas ventajas, la principal de ellas que Navantia ha desarrollado ya una construcción de idénticas características y que ésta es ampliamente conocida en el mercado internacional.
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, adelantó hace escasas semanas que Navantia construirá “contra almacén” un buque, todavía por determinar, para su venta en el exterior o, en caso de no conseguirse, para su incorporación a la Flota de la Armada Española, entre cuyos programas de futuro figura también la construcción de un segundo LHD. Este anuncio corrobora y reafirma la iniciativa que en conjunto defendemos profesionales del sector, tanto en la Armada como en la construcción naval, pero es necesario incidir en que la mejor opción que puede asumir hoy Navantia, bajo la necesaria decisión del Gobierno central y el apoyo, como ya indiqué, de la Xunta de Galicia y del Concello de Ferrol, es la de la construcción de este tipo de buque.
Entre las ventajas de las que goza tal propuesta, destacaría, además de la ya mencionada, el hecho de que su construcción podría iniciarse de manera inmediata; que daría mucho trabajo de su especialidad tanto al astillero ferrolano como a la industria auxiliar; que Navantia ya ha demostrado su capacidad para competir en el mercado internacional con este tipo de buques; que se mantendría la especialización de la empresa pública y su capacidad competitiva en el mercado internacional, y que su construcción contra almacén permitiría ofrecer unas condiciones y un plazo de entrega muy atractivo a los países interesados en este tipo de navío, por el que ya han mostrado sus preferencias al menos dieciséis paises.
Para reforzar esta propuesta es necesario destacar que la idea no es en absoluto nueva, como lo demuestra el hecho Francia la haya utilizado con el excelente resultado de la venta de dos LHD.
Estoy seguro de que, con el esfuerzo de todos, podemos convencer al conjunto de la sociedad –políticos, medios de comunicación, directivos de Navantia y autoridades competentes– de que esta es la mejor solución para ayudar a resolver el acuciante problema que tiene en estos momentos Ferrol y su comarca, y mantener asimismo una capacidad industrial estratégica para España como es la construcción naval militar. Otras soluciones que se están considerando por parte del Gobierno central pueden, en opinión de este grupo de expertos que me honro, como ferrolano que soy, en representar, pueden aportar en algún momento una cierta carga de trabajo, pero que en absoluto ayudan, y más bien dificultan, el objetivo principal, que es que Navantia mantenga su capacidad para construir los mejores buques militares, tanto para la Armada Española como para el mercado internacional.
Creemos sinceramente que los problemas económicos no se resuelven tan solo con criterios económicos, sino políticos. Sin duda, la inversión necesaria para poner en marcha la construcción de un segundo LHD reportaría toda una serie de beneficios, tanto económicos como sociales, que compensaría con creces la inversión realizada. Es cierto que la construcción del flotel para Pemex aportará a corto plazo una relativa carga de trabajo, pero no es precisamente este tipo de proyecto el que está en consonancia con la especialización de Navantia-Ferrol. Entre otras cuestiones, porque este no permite mantener la posición de la factoría en el mercado como uno de los astilleros pioneros del mundo en la construcción de buques militares, ni la capacidad de abordar en un próximo futuro el mismo programa de fragatas para la Armada Española. No quisiera concluir esta carta abierta sin antes pronunciarme sobre la necesidad de la factoría ferrolana de disponer de un dique de gran capacidad para atender y complementar el área de Reparaciones. Solo quisiera destacar que la construcción de un dique flotante supondría la obligación de proceder a un continuado dragado del área en la que se ubique, además de tener que depositar en tierra alrededor de 64.000 toneladas de lodos, suponiendo que no se encuentra roca, altamente contaminantes para el medioambiente.
En nuestra opinión, Navantia Ferrol puede convertirse en el mayor y mejor centro de reparaciones del mundo si dispone de un dique seco de 400 metros de longitud por 100 de ancho, lo que evitaría sin duda los inconvenientes derivados de uno flotante y el continuado mantenimiento a que se vería sujeto una construcción flotante para atender la reparación de grandes gaseros.

 

CARTA ABIERTA A LOS FERROLANOS SOBRE NAVANTIA