LÍNEAS ROJAS

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Parecía que Podemos, a la hora de negociar con otros grupos, pondría especial énfasis en los temas sociales, pero la principal línea roja ha sido marcada por el derecho a decidir, conocido desde hace años como autodeterminación. 
El problema para los defensores de esta iniciativa es que deben ser los españoles los que convaliden en referéndum su inclusión en la Constitución y no es nada descabellado suponer que una amplia mayoría la rechace. Quedaría la opción de incluirla por simple votación en las Cortes, pero 254 diputados votarían en contra y 96 a favor, por no decir que hurtar esta decisión al Pueblo Soberano no parece un buen ejemplo de política regeneracionista. 
Tampoco veo mucho contenido regeneracionista en la otra exigencia “irrenunciable” de Podemos: tener cuatro grupos parlamentarios para obtener más subvenciones, más asesores y más tiempo para intervenir en los debates. 
 

LÍNEAS ROJAS