Biblioteca coral

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n la biblioteca de los Jesuitas, desbordante de público para acomodarse, el gran bibliotecario Joaquín María García de Dios, continuó presentando los incunables de una lírica apretada y amorosa. Un gozo espiritual que ilustra un legado inconmensurable de ciencias, humanidades y artes polifónicas. Así fue la segunda jornada del VIII encuentro de música coral Navidad, organizado con la participación de varios colectivos, PP Franciscanos y Centro Fonseca. Un buen bagaje para llegar el final de año con las manos llenas de afanes y desafíos. Pues conviene recordar que, además de solazarnos, los libros cumplen labor terapéutica al curar males del alma.

I-Hua Chang abrió camino dirigiendo el Coro Sanota María Maris. Piezas de Haendel, Willian, Spilman, Irvin Berlin y un tradicional gallego. Inspiración, sensibilidad, armonía. Destacamos: “Aleluya”, “En la más fría noche” y “Blanca Navidad”.

Después subió a escena –dirección precisa y certera de Daniel G. Artés, incluidos arreglos suyos– “El acorde secreto”. Empastado, innovador, original. Ofreciendo una lírica sin fisuras para que las voces profundicen el alma y la lancen al infinito. No olvidemos que estas par- tituras además de hacernos felices, coadyuvan muchas ocasiones a ser peldaños de nuestro propio destino.

Entre atronadores aplausos para sus predecesores cerró el concierto “Coro Cantábile”, dirigido por un convincente o inspirado Pablo Carballido del Camino. Canciones populares y villancicos. Solos y corales. Teclado, violín, percusión. Ritmo. Cadencia. Biblioteca espiritual que echó el cierre-los tres coros juntos-con “Adestes fidelis” dirigidos por la china I-Hua Chang. Lectura positiva que deja sobre la tierra paz a los hombres de buena voluntad... Seguramente porque la forma verbal escucho, no deja de ser un presente con muchísimo futuro.

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