Un tsunami convulsiona las mareas

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EL irmandiño científico, David Fernández, aquel parlamentario que dejó su escaño en O Hórreo para dedicarse a la investigación en Dinamarca, ha regresado de la diáspora y ya ha sido elegido por los militantes de Anova para el segundo puesto en la lista al Senado. Para agradecer la nominación, desencadenó un maremoto que ya obligó a activar la alerta de tsunami en las plácidas aguas mareantes. Primero dio una labazada del derecho: “Hay quien se preocupa más de defender su carguiño que de los intereses colectivos”, y después una del revés: “No es de recibo que personas con problemas de amistades peligrosas no den un paso atrás”. ¿Quién será, será...?

Un tsunami convulsiona las mareas