A vueltas con el candidato

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LA cosa se pone violenta en En Marea, originariamente un espacio multicultural hispano-galaico y ahora sabe Dios qué. El ya octogenario Beiras, reconocido pacifista salvo cuando actúa en el Parlamento, amenaza con poner un candado en la boca a sus compañeros de potaje. No se lo dijo en la cara, sino tras reunirse con sus irmandiños de Avella, perdón, Anova, pero el recado ya llegó a la xente do común. Él contaba con ser el candidato a la Xunta, como en sus tiempos del Beneguai, pero los rapaciños no están por la labor; el carguiño es el carguiño y ellos prefieren regalárselo a alguien a quien después le puedan cobrar el favor sacándole los hígados. Pero, desde luego, no estaría mal que fueran eligiendo de una vez a través de unas primarias manipuladas, qué más da. Por cierto, cada día hay más revuelo en A Coruña por la afirmación de Xulio Ferreiro, el Varoufakis de A Gaiteira, de que no le parece serio que algún candidato alcalde sea el cabeza de cartel. Planteamientos como ese son los que le hacen perder votos a chorros, ya que reflejan su desconexión con la realidad. Miles de coruñeses estarían felices que se presentase a las autonómicas y saliese elegido parlamentario. No se trata de desear el mal a Galicia entera, sino de que otros tres años practicando el masoquismo son mucho tiempo.

 

A vueltas con el candidato