Fin a la indecencia

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hace mes y medio, vaticinaba en este mismo diario la necesidad de elecciones anticipadas. Me basaba en que estamos sufriendo un tren de borrascas políticas, desde el problema catalán, pasando por la financiación territorial, las pensiones o la educación hasta llegar a las diligencias abiertas por la falsificación del título de Cifuentes que dejó al descubierto una posible trama de títulos universitarios.
Después de la sentencia judicial por la pieza delictiva central de la Gürtel, no hay otra salida que dejar que los españoles decidan. Dejando a un lado los muchos años de cárcel que les esperan a los encausados, me embargó un mayúsculo desánimo, supongo que como a muchos de mis compatriotas, al escuchar a los magistrados de la Audiencia Nacional sancionar que el partido gobernante maquinó una red delictiva y que lo testificado por el Presidente de gobierno en sede judicial no es creíble.
Aunque era esperable la falta de responsabilidad de Rajoy, para quien la política parece ser un simple ejercicio de poder en defensa de sus ideas e intereses conservadores, a veces rayando el integrismo político y religioso, sinceramente, no esperaba, iluso de mí, con que no asumiera ni una mínima autocrítica. Sólo desde la soberbia y la indecencia política se puede actuar así, lo que me lleva a preguntarme si no será una huida hacia delante para evitar el juzgado en próximas vistas.
No lo parecerá, pero el máximo dirigente popular está muy solo. Él lo intuye. Tan pronto sea desalojado de la presidencia, perderá toda su influencia ya que los populares saben que su actitud los está arrastrando al abismo.
La lógica política sería la dimisión de Rajoy y la convocatoria de elecciones, pero al no producirse, no cabe la menor duda que la instrumentación de la moción de censura es la respuesta adecuada para desalojar del poder a un gobierno antipatriota que está llevando a España al precipicio Más aun después de escuchar los excesos verbales de Cospedal y Casado, llegando la ministra de Defensa a despreciar al poder judicial, se hace imprescindible pasar página para dejar atrás esta desvergüenza. No merecen seguir un minuto más al frente del gobierno.
A la hora de escribir este artículo, pendientes de la votación final, ya sabemos del apoyo del PNV a la moción por lo que Sánchez parece contar con 180 votos y Mariano Rajoy será desalojado del poder ejecutivo. 
Se abre una etapa de esperanza que no debemos malograr.
 

Fin a la indecencia