Urdangarin sopla las velas en Brieva

|

UN cuarto provisto de cama y lavabo era el nidito de amor destinado a la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin en la cárcel de Brieva para su primer vis a vis, allá por octubre. Pero se quedaron a dos velas. Hubo que suspender la cita, pues los funcionarios de prisiones organizaron una protesta contra el Gobierno. Ellos fervían a la puerta del penal y él se quedó fervendo en su celda. Ahora ha habido más suerte y la hermana del rey pudo agasajar a su marido en su cumpleaños. Hubo tarta con 51 velas, que el exduque apagó. Si lo hizo de un soplido debió ser como el hipogrito huracanado de Pepe Pótamo. Anda que si un día sopla contra el muro y lo derriba. FOTO: urdangarin | aec

Urdangarin sopla las velas en Brieva