BUENAS Y MALAS NOTICIAS

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El 3 de enero Fátima Báñez García, ministra de Empleo y Seguridad Social, me envía una carta (estimado pensionista, dice…) para remitirme la información económica correspondiente a la pensión que me corresponde.

Me cuenta la señora ministra que “la principal novedad es el incremento del uno por ciento del conjunto de las pensiones” y añade que tengo la garantía “de su compensación por la desviación que pudiera producirse con respecto a la evolución real de la inflación”.

Después de tres vivas y dos “hurras” a doña Fátima –la verdad es que es un milagro tener una ministra tan dispuesta y amable– le cuento que la evolución real de la inflación aquí, en mi barrio, se resume en que subió el precio en la cajetilla de tabaco, es más caro el bus municipal, cuesta diez euros renovar la cartilla del seguro y me sale más caro llenar la bolsa de la compra y –como también cobran cada día más– no uso los bancos ni para sentarme.

¡Al carajo la subida de  la ministra Fátima! y ya es mala milk que sea María Eugenia Martín Mendizábal quien te de la noticia del gravamen

 

Le hago cuentas y le digo que la evolución real de la inflación en mi barrio es muy superior al uno por ciento y que, cuando quiera, me mande la diferencia en cheque conformado o por giro postal, que sea ella la que elija el modo de hacerme llegar el dinero que me corresponde, según asegura la amable misiva.

¡A que eran buenas noticias!

Espero unos días y me llega otra carta del Gobierno de España, Ministerio de Empleo y seguridad Social; Instituto Social de la Seguridad Social, etc., etc.

Ahí tienes, dice mi cuñada: el cheque con la diferencia por la evolución real de la inflación. Y es que mi cuñada cree en todos los milagros desde los de la cueva de Fátima hasta los que promete día tras día Alberto Núñez Feijóo…

La carta, de entrada, la firma la Directora General y, aunque sigo siendo estimado, me cuenta que soy uno de los objetos encargados de reducir el déficit público por lo que este año y el siguiente me ponen un gravamen complementario en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas…Resumo: suben los impuestos y cobraré menos…

¡Al carajo la subida de la ministra Fátima! y ya es mala milk que sea María Eugenia Martín Mendizábal quien te de la noticia del gravamen. Eso si “lamentando los inconvenientes que esta situación me ha podido ocasionar…”

Le he contado todos los inconvenientes que me supone esta situación –que ella no sufre– y que, además, que coincide con la llegada de los suyos al poder.

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