Un submarino en aguas monclovitas

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Pocas veces se escuchó en Riazor una pitada tan atronadora con la que le cayó al lalinense José María Calviño, por entonces director de RTVE, en una entrega de trofeos del Teresa Herrera. A su hija Nadia, coruñesa ella y ministra de Economía, deben estar pitándole los oídos estos días. Con menos fuerza, pues se trata de abucheos amigos, pero molestos también. En una conferencia en la Cámara de Comercio de España en Londres se le ocurrió alabara la reforma laboral del PP, pues dotó al mercado de más flexiblidad y la Moncloa estalló. Anda que si se ha colado una liberal en el Gobierno socialista...

Un submarino en aguas monclovitas