Desprivatizando

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Afectado por los recortes, el Ejército de Tierra no ha renovado los contratos con empresas privadas y se ha visto obligado a utilizar a su propio personal para el mantenimiento de sus vehículos.
El resultado ha sido un ahorro de 4,6 millones de euros. Otro golpe al dogma liberal.
En el ámbito puramente municipal, resulta muy difícil ver qué ventajas aporta la gestión privada de servicios básicos, como la recogida de basuras o el servicio de aguas, por no hablar de la corrupción que las empresas concesionarias han  provocado.
A diez meses de las elecciones municipales, los partidos políticos tendrán que explicar claramente si siguen apostando por una gestión privada o regresan al modelo público, aunque la existencia de gravosas cláusulas de rescisión de contratos para compensar “el lucro cesante”, aconseje en algunos casos esperar a que caduquen las concesiones.

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