Conjeturas gratuitas

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Desmantelamiento. A la oposición política y mediática le encanta el término, hasta el punto de haberlo convertido en inapropiado sinónimo de recorte y ajuste. Pero entre el escaso bagaje argumental de unos, la poca reflexión de otros, el interesado juego político de terceros y el seguidismo de los demás, lo cierto es que de un tiempo a esta parte todo está siendo “desmantelado”.

Lo malo es que no pocos de estos y otros tremendismos dialécticos no se compadecen con la realidad. Sin ir más lejos, el rector de la Universidad coruñesa, Xosé Luis Armesto, decía la semana pasada en estas mismas páginas de EL IDEAL que la crisis estaba siendo una coartada perfecta para “desmantelar” las Universidades públicas.

Lo dice y lo repite hasta la saciedad. No obstante, a tenor de sus propias declaraciones y de los logros que él mismo dice se van alcanzando, no parece que esas malvadas pretensiones estén afectando a la institución universitaria de la que es máximo responsable como para poder hablar de desmontaje o desarticulación del sistema.

Corren tiempos, sí, de recortes presupuestarios y de ajustes de programas, especialmente desazonantes en I+D, que, como bien dice el rector Armesto, es “la vida de la Universidad”. Pero no parece, desde luego, síntoma de desmantelamiento el hecho de que, según recientes informes, la alta institución académica coruñesa haya mejorado sus resultados tanto en producción como en rendimiento en investigación. O que haya logrado en Estados Unidos su primera patente. O que haya avanzado notablemente en el ámbito de la internacionalización.

Tampoco estaría mal recordar que Galicia es la comunidad donde el precio medio del crédito matriculado en Grado resulta más bajo tanto en primera (seis puntos por debajo de la media nacional) como en segunda matrícula y donde, en primera matrícula, las tasas no han subido ni un solo céntimo. Por otra parte, habrá que consignar también que el presupuesto de becas y ayudas para estudios superiores ha conocido este curso a nivel nacional un incremento del 10,6 por ciento.

Un poco sucede lo mismo en el ámbito de la Sanidad, donde, a pesar de que se están construyendo y dotando nuevos grandes hospitales, la cantinela del supuesto desmantelamiento del sector público no cesa. En el debate ha entrado últimamente en escena la privatización de servicios. Y ello es aprovechado por los de siempre para conjeturar gratuitamente. Es decir, para, según el diccionario de la Real Academia,” formar juicio de una cosa por indicios o datos inciertos”. Es la teoría de las “meras sospechas” que practica el Partido Socialista, que el resto de la oposición política asume encantada y que son suficientes para alborotar el cotarro. Cualquier cosa menos que la realidad te arruine un buen titular. O un interesado discurso.

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