BUEN PROVECHO…

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Si no pareciese una irreverencia el titular sería “el muerto al hoyo y el vivo al bollo” y es que la noticia, aparecida en este periódico –en las páginas de opinión, en la sección titulada “aturuxos”– del “poco austero yantar que degustaron Soraya –Vicepresidenta del Gobierno y portavoz flamígero–, José María Aznar, Ana Botella, Alberto Ruiz Gallardón, Ana Pastor –ministra de Fomento–, Ana Mato –ministra de Sanidad–, el delegado del Gobierno, Samuel Juarez y el alcalde coruñés, Carlos Negreira, a base de camarones, lubricantes, pulpo, merluza, rodaballo y postres enxebres, antes de acudir a Perbes para despedir a Fraga…”, rechina y no puede saldarse con un buen provecho…

Un buen menú, que sin duda las agencias de calificación que piden austeridad y mesura para con los ciudadanos, calificarían
de pantagruélico

Un buen menú, que sin duda las agencias de calificación que piden austeridad y mesura para con los ciudadanos, calificarían de pantagruélico y casa muy poco con estos tiempos de crisis, recortes y colas ante los comedores de Caritas.

Eso… al bollo. Para mojar pan y hacer sopas. Parece ser que el vino era de marca (que quiere decir, sobre todo, de precio alto) y procedía de Ribera de Duero, a petición del matrimonio Aznar…

Cuentan que la comida se pagó a escote aun cuando hay otras versiones: que si fue una invitación de nuestro primer edil o si pagó el regio delegado del Gobierno que para eso estaba haciendo guardia al lado de una vicepresidenta, dos ministras y un expresidente, además de la alcaldesa de la ciudad más endeudada de España… La noticia, insisto, aparecida en este diario y que saltó enseguida a las ondas y la recogió –imagino– el Financial Times, además de la CNN, nos da cuenta del personal que forma nuestra nomina de políticos… Añadan los trajes del otro y los bolsos de la otra y acabarán repitiendo conmigo lo escrito en el primer párrafo… y el señor Montoso urgiendo a los suyos a que sean moderados, cautos, castos y cuidadosos en el comer y el beber por el que dirán y –sobre todo– por lo que dirán los demás…

¿Qué dicen los demás…? se preguntará usted y me apresuro a responderle. Después de tomarse una sopa de sobre y unas patatas adornadas con chorizo, el parado del 4º C soltó tres palabrotas y un pobre que estaba pidiendo a la puerta de casa fue a empadronarse para, cuanto antes mejor, acabar de edil o si acaso ministro… Y otro que pasaba por allí solo dijo ¿no se trataba de un homenaje…? ¡Pues se dieron un homenaje…

BUEN PROVECHO…