DIEZ AÑOS DE CRUCEROS

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El Puerto de Ferrol cerrará este año 2014 con 26 escalas de cruceros turísticos, que cuando remate el año habrán traído a nuestra ciudad la suma de 40.000 turistas. Una cifra inimaginable hace apenas unos años, cuando la Autoridad Portuaria con Ángel del Real al frente, decidía iniciar la promoción del Puerto de Ferrol como escala para las principales navieras del mundo. El primero en atracar en nuestro puerto fue el Black Prince, de la naviera Fred Olsen, allá en el año 2004.  A algunos podría parecerles una excentricidad en aquel momento, pero lo cierto es que fue una apuesta seria y decidida. Una apuesta valiente, que hoy, diez años después, se demuestra como un gran acierto para la promoción exterior de nuestro puerto, y para la atracción de turistas para una ciudad que tiene mucho que enseñar.  En ese momento, Ferrol entró en el circuito internacional de los cruceros, y desde entonces, cada año, la cifra de trasatlánticos, y de cruceristas crece de forma sostenida y continuada. En este periodo de consolidación de nuestra ciudad como escala de cruceros, Ferrol ha sabido valorar las posibilidades que se le presentaban. Valorarlas y aprovecharlas, y por eso, cada vez son más los comerciantes que deciden abrir sus establecimientos para atender de forma especial al río de visitantes que recorren las principales calles de nuestra ciudad cada vez que un trasatlántico cruza  el corredor que separa los castillos de San Felipe y La Palma.  
El comercio, la hostelería, y una oferta turística cada vez más amplia permiten mostrar un Ferrol distinto, abriendo las puertas de nuestros arsenales y nuestros astilleros, o sirviendo de puerto de entrada a una “Galicia cidade única” donde el crucerista aprovecha la escala en Ferrol para, desde aquí, visitar los principales atractivos turísticos de A Coruña o Santiago.
De un crucero en 2004, a 26 trasatlánticos en 2014. Es el resultado de la suma de muchos esfuerzos. El principal, sin lugar a dudas, de la Autoridad Portuaria, pero también del concello de Ferrol y de muchos colectivos como el comercio, o la hostelería que han visto en el asunto una oportunidad que no se podía perder. Aun así, hay mucho que mejorar todavía, para hacer más plácida la estancia de quienes nos visitan, y para lograr una mayor rentabilidad económica para el turismo de la ciudad.

 

DIEZ AÑOS DE CRUCEROS