El ridículo del ministro Fernández Díaz

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¡MENUDO marrón le ha caído encima al ministro del Interior! Aunque, por supuesto, él ya ha dicho que no dimite, porque es la “víctima” de una filtración “sesgada” y “descontextualizada”. Jorge Fernández Díaz no se explica ni quién grabó su conversación con el director de la Oficina Antifraude de Cataluña ni cómo lo hizo. Podría aprovechar sus magníficas relaciones con las más altas instancias celestiales rogando una señal que lo saque de su ignorancia, pero debe dedicar sus rezos a otras intenciones, porque sigue in albis. Recurrir a Iker Jiménez sería otra posibilidad, pero como no se trata de una psicofonía sino de una conversación cuyos interlocutores están identificados sus pesquisas serían inútiles. De todas formas, al margen del misterio, es una vergüenza que a un ministro le graben en su propio despacho sin que se entere. ¡Vaya seguridad! ¡Ah!, por cierto, Rajoy ya ha anunciado que no piensa echar al bocazas. Pues no queda ruido ni nada.

El ridículo del ministro Fernández Díaz