Adiós a Ferrol Metrópoli. ¿Una oportunidad perdida?

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En ciudades de cierta entidad es habitual la presencia de asociaciones como Ferrol Metrópoli, con una especial dedicación al desarrollo socio-económico, integrando tanto los estamentos oficiales como la propia sociedad civil. Desde su creación el año 1998 Ferrol Metrópoli llevó a cabo un intenso trabajo en la promoción socio-económica y cultural de la ciudad. Esta labor, en la que me honré en participar ocho años, los últimos de ellos como Secretario de la entidad, hasta mi dimisión el año 2009, tuvo luces y sombras, aciertos y errores.
Su trabajo se desarrolló en un escenario caracterizado por el escaso, incluso nulo, apoyo de los diferentes Alcaldes, la ausencia de entidades como la Autoridad Portuaria y la Universidad, y un apoyo circunstancial de las Asociaciones empresariales. Fue más importante el  apoyo de la Xunta de Galicia, de la Diputación provincial e incluso del Gobierno Central, dándose la paradoja de que la labor de Ferrol Metrópoli fuese más reconocida fuera de Ferrol que en la propia ciudad. El año 2000 fue declarada Fundación de Interés Cultural y Gallego por la Xunta de Galicia y el año 2004 recibió de la ONU un galardón de Buenas Prácticas por sus actividades.
Además de su labor en el campo socio-económico y tecnológico, Ferrol Metrópoli desarrolló una intensa actividad cultural, difundiendo la candidatura a Patrimonio Mundial, mientras creaba y registraba la marca “Ferrol de la Ilustración”. Precisamente dos importantes logros de su primera etapa: liderar por consenso la Asociación Internacional de Ciudades de la Ilustración y formar parte de la Ruta Europea del Modernismo, fueron ignorados por el dueto de regidores Juan Juncal y Juan Fernández y por el regidor Vicente Irisarri, políticos todos ellos de escaso talante cultural.
En sus nuevas instalaciones de la calle Real, inauguradas el año 2004 y ampliadas el año 2010, Ferrol Metrópoli fue abandonando paulatinamente algunos de los logros anteriores y se dedicó especialmente a un trabajo de apoyo documental y de difusión de la candidatura a Patrimonio Mundial, gracias a un acuerdo con la Xunta de Galicia, mientras lograba incorporar a Icomos a su Patronato. Al mismo tiempo desarrollaba nuevas funciones en el campo de la orientación laboral y de los agentes de empleo por encargo de la Xunta de Galicia, creándose hasta seis puestos de trabajo en la propia Fundación.
Llegada la actual crisis que los brillantes cerebros políticos se negaron a reconocer, mientras se gastaba el dinero en la construcción de aeropuertos peatonales en el medio del campo y Ciudades de la Cultura en lo alto del monte, a partir del año 2011, y al igual que le está pasando, y le va a pasar, a otras fundaciones y asociaciones locales, Ferrol Metrópoli inició su descenso a los infiernos. Desde entonces se produjeron retrasos generalizados en los ingresos procedentes de las diferentes administraciones, entrado el año 2012 el Plan Ferrol y otras entidades no incluyeron en sus presupuestos a asociaciones sin ánimo de lucro como Ferrol Metrópoli y llegado el año 2013 se confirmó la imposibilidad de continuar sus actividades. En Mayo de 2013 se produce la Declaración de Concurso de Acreedores y una posterior intervención judicial conducirá a la próxima disolución de Ferrol Metrópoli.      
Por estas causas resumidas y otras en las que no quiero entrar, va a desaparecer Ferrol Metrópoli, con el serio riesgo de perderse su importante Patrimonio Material, unas completas instalaciones situadas en un entresuelo de 340 m2 frente a Capitanía General, un moderno local dotado de aulas informatizadas para celebrar cursos, salas de juntas y conferencias, despachos y oficinas, en resumen, un espacio idóneo para la formación de personal y gestión de proyectos.
De su notable Patrimonio Inmaterial, merced a un convenio entre el Ayuntamiento y la Cofer, la documentación relativa a Cultura y a Patrimonio de la Humanidad fue trasladada a una sala del antiguo Hospicio Municipal, mientras que la perteneciente a temas socioeconómicos y tecnológicos se encuentra en locales de la entidad empresarial. Es de esperar que al finalizar la vigencia del acuerdo se le agradezcan a la Cofer los servicios prestados y el Ayuntamiento de Ferrol tenga la inteligencia de dar continuidad al convenio, nombrando un órgano de adecuada capacidad y conocimientos para gestionar la candidatura de Patrimonio Mundial. Quizás la Exponav, si saliese de la postración que le aqueja (véase el caso de la reciente Exposición sobre Jorge Juan), pudiera ser ese referente.   
jjburgoa@hotmail.com

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