La estridente justicia de Carmena

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JUAN Tamariz es un meritorio al lado de la abuela Carmena, no por cuestiones de edad, que por ahí deben andar, sino porque ella domina el arte de la prestidigitación con una soltura hasta ahora desconocida. La Policía Local de Madrid multó a los organizadores del Orgullo Gay por superar los decibelios permitidos, infracción que se produjo justo cuando la alcaldesa estaba sobre el escenario. ¡Abracadabra, pata de cabra!, un pase mágico y arreglado. La alcaldesa ha decidido dar una consideración especial a la fiesta para librarla de las sanciones. Eso es lo que se llama gobernar para todos.

La estridente justicia de Carmena