“Lecciones de las elecciones... sindicales”

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Enfrascados como estábamos en las campañas electorales políticas, casi pasan desapercibidas las elecciones sindicales en la sanidad pública gallega, que afectan a uno de los colectivos más numerosos de empleados públicos en Galicia. 

Poco, más bien nada, oímos debatir durante la corta campaña electoral sobre los conflictos laborales que afectan a los facultativos de atención primaria, especialmente. A duras penas hubo alusiones a los problemas que les afectan y que ocuparon muchas páginas y titulares de prensa, llegando a convocarse erráticas huelgas de médicos, me temo que sin resultado alguno.

Cierto es que los médicos de familia sufren un exceso de carga de trabajo directamente relacionado por el crecimiento de consultas que asumen por la insuficiencia de las plantillas en muchos centros de salud pero que, difícilmente, van ser atendidas sus reivindicaciones por un desenfoque para abordar la solución, en mi opinión.

Hace tiempo que los médicos decidieron resolver su crítica situación al margen de la representación social, sin resultado alguno.

Los hechos son tozudos y demuestran que los colegios profesionales y las sociedades científicas a las que encomiendan sus almas no logran solucionar a sus representados la situación desesperada en que se encuentran. 

Ante esa angustia, no es raro ver a los médicos de especializada culpar a los de primaria por la elevada derivación o a estos tildar a los pacientes del mal uso de la sanidad cuando las estadísticas de derivación y frecuentación dicen lo contrario.

Si reflexionáramos sobre la realidad, nos daríamos cuenta del empeoramiento del servicio público que se esconde debajo de las inquietudes profesionales. Si levantáramos las alfombras, constataríamos la falta de recursos adaptados a las nuevas condiciones de morbilidad de una población gallega envejecida, la descapitalización de los existentes o la dificulta de acceso a los pacientes que muestran las lista de espera y que, a medio plazo, estos problemas se traducirán en una percepción deficiente del Sistema Nacional de Salud.

Solo la actuación conjunta de todos los actores de la sanidad pública la pondrá a salo y, por supuesto, resolverá las inquietudes profesionales. Cuanto antes asumamos que los representantes sindicales recién elegidos tienen que canalizar las justas demandas colectivas, y a ellos exigirles trabajar duro, por supuesto, antes se solucionarán los problemas.

ramonveloso@ramonveloso.com

“Lecciones de las elecciones... sindicales”