Barbudas en Astano

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Sí señores, en estos tiempos en que se vende el humo del turismo industrial como si se hubiera inventado la pólvora, o se lanza la pavimentación de una calle como elemento de dinamización urbana, o se saca pecho por el progreso parsimonioso del saneamiento de la ría como si se tratara de un nuevo canal de Panamá, nos topamos con Conchita, la mujer barbuda que ganó el Festival de Eurovisión, ni más ni menos que en B&W Hallerne, un astillero danés abandonado hace veinte años. ¿Y que aprendemos de ello? Pues que en otros lares también se cerraron astilleros cuando aquello no daba más de sí, así que en eso no somos originales, y que hay quien sabe buscar a esos recintos industriales abandonados nuevas actividades y destinos, como la celebración de eventos culturales, deportivos o de entretenimiento. En eso no es que seamos originales, es que ni siquiera se nos ha ocurrido. ¡Con lo que luciría la mujer barbuda cantando en Astano! 

 

Barbudas en Astano