El contraste entre el modélico Arteixit y las traumáticas rupturas

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EL Reino Unido se marcha de mala manera de la Unión Europea como consecuencia de un referéndum que ganaron los que tenían que perderlo. Cataluña se quiere ir aún de peor manera de España arrastrada por unos auténticos dementes. En cambio, en Arteixo todo es calma y tranquilidad. El popular Carlos Calvelo, a quien sus conciudadanos elevaron de alcalde absoluto a alcalde absolutísimo –por algo sería, ¿no?– dándole trece de los 21 concejales de la corporación –antes tenía once–, conduce el municipio con firmeza hacia el Arteixit, su salida del Consorcio As Mariñas, a través del ya denominado “procesiño”. Poco a poco va avanzando y ya hay incluso un principio de acuerdo sobre la cuota que deberá abonar el Ayuntamiento por su marcha. Si Calvelo abre una pasantía en Barcelona y otra en Londres, seguro que se forra.

El contraste entre el modélico Arteixit y las traumáticas rupturas