Toreros

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Y  ya va otro fin de semana en el que los grandes éxitos deportivos se mezclan con sondeos políticos cara a las próximas elecciones. Aquí en Galicia, generales y autonómicas van a definir el futuro de mucha gente y que nuestra comunidad, reflote de este ya largo período de ahogamiento. Las cosas, según sondeos, no pintan nada bien, bueno depende quien lo analice, si lo hacen estos últimos toreros que saltan al ruedo capote en mano a recibir al toro a puerta gayola, con un simple capote y sin haberlo picado, pues pueden llevar una cierta cornada que los mande a una enfermería, que se hará pequeña, por todos los que se están haciendo adalides de saber torear a puerta cerrada. Dirán que su capote, es el mejor, porque se lo regaló su padrino o madrina, y empezará una guerra para ver quien abre la puerta grande y salir a hombros. Atrás quedarán chiqüelinas, verónicas y pases de pecho, sin importar nada más, sólo su puerta grande, pero eso no hace a la persona. Frases que quedarán en la historia  de alguien que nos dejó este fin de semana. Alguien que fue el mejor en su terreno,” Yo sé a dónde voy y sé la verdad. Y no tiene por qué ser lo que tú quieres que sea. Soy libre de ser lo que quiero”.  Mohammad Ali, el más grande sin duda dentro y  fuera  de un ring, hizo de su lucha  por la libertad un referente para un país que lo hicieron único e irrepetible y en él muchos se deberían de fijar, que la lucha por la libertad no sólo es palabrería sino los logros. Ya no pido reflexión, porque está claro que el combate a quince asaltos, no hizo más que empezar, y está claro que no me siento torera, sólo faltaría, yo en burladero, eso sí defendiendo siempre mi coherencia y mi persona,  ya lo decía Alí, para saber defender los derechos y libertades hay que ser persona, y mientras no se sea, nunca se va a poder transmitir. Estamos pues ante un barco que zozobra, capitaneado por no sé quién, bueno sí sé, pero ya no sé en donde situar, si en babor o estribor, pero eso sí, siempre con el puño en alto. Atrás queda eso que llaman unidad, eso que llevó a Marck y Feliciano López a conseguir coronarse como la mejor pareja de tierra batida, o a nuestra Garbiñe. ¿Se los imaginan ustedes entrenándose para esto jugando a pádel o frontón? No, porque juegan al tenis, pues eso mismo extrapolo yo. Cada uno que saque su propia conclusión.
 

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