UNA FANTASÍA TURCA

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Turquía se está convirtiendo en un problema, además peligroso. Los cálculos del señor Erdogan pueden acarrearle al país de Atatürk serias consecuencias. La intervención rusa en Siria lo puso nervioso, casi descontrolado. En fin, que le “descuadró” la caja. 
El currículo del presidente turco presenta ciertas peculiaridades. Hace  tiempo que presta apoyo a los Hermanos Musulmanes (Al Ijuan al muslimin), que es una organización fundada en Egipto en 1928 por Hassan el Banna, cuya filosofía era frenar las ideas laicistas-panarabistas al mismo tiempo que proponía la reislamización del mundo árabe-musulmán. El turco es un fanático de ese proyecto. Pero va más allá: sueña con restablecer la Turquía otomana. Tal disparate lo está llevando a cometer error tras error. Cuando los Hermanos Musulmanes llegaron al poder en Egipto, trató, casi de inmediato, de establecer una especie de eje El Cairo-Ankara. Aunque eso duró poco tiempo, puesto que Mohamed Morsi, su amigo, fue desalojado del poder por los militares egipcios.  
Endorgan no escatimó en establecer alianzas de todo tipo. Las hizo con los saudíes, con los cataríes, hasta con el gobierno de Netanyahu, que es su antítesis. Su objetivo –y el de algunos países de la hipócrita Europa– era dividir la zona que ocupan Siria e Irak en varios estados títeres, una especie de colonias en las cuales Turquía tuviera un papel importante. Con lo cual, Ankara podría extender su influencia en la región, además de saquear las riquezas naturales (gas y petróleo) de los nuevos vasallos. Pero sus cálculos se hicieron añicos. En su visión miope ninguneó los intereses de actores importantes, como los rusos. Por otro lado, su conducta demuestra que es un político poco fiable, ni siquiera para sus aliados occidentales; no hay que olvidar que “flirteó” con Beijing para comprar el sistema chino de misiles tierra-aire HQ-9, es decir, que estuvo dispuesto a saltarse sus obligaciones con la OTAN. En román paladino, a pasárselas por el forro.
Sin duda, el señor Erdogan ha cometido una serie de despropósitos, pero el más grave fue el derribo del avión ruso. Esa acción hizo que perdiera la medida de sus actos. En todo caso, el turco se equivoca si cree que la pertenencia a la OTAN le concede una especie de patente de corso para hacer lo que le venga en gana, debería saber que esa misma pertenencia implica ciertos deberes y obligaciones. Por lo tanto, si continuara provocando militarmente a los rusos, la OTAN podría verse obligada a tomar medidas serias contra Turquía, incluso extremas, como expulsarla de la organización militar. O bien arriesgarse a una confrontación militar directa con Rusia, la cual conduciría, inevitablemente, a una guerra mundial. Que sería la última.
El incidente del avión agravó las cosas, puesto que Moscú emplazó en Siria sus misiles S-400 Triunf –que es la defensa antiaérea más avanzada del mundo– para proteger y defender sus aviones en el espacio aéreo sirio. Eso significa que todos los países de la coalición, sin excepción, que bombardean el EI en Siria, antes tendrán que tener el visto bueno de los militares rusos para entrar en el espacio aéreo de ese país. En lo que respecta a Turquía, las tensiones con Moscú afectarán su economía, puesto que es probable que Rusia cancele el proyecto Turkish Stream, un gaseoducto que iba a tender por el fondo del Mar Negro para transportar el gas a Turquía y al sur de Europa, y también que cancele la central nuclear que Rosatom iba a construir en ese país. Además de la reducción del turismo ruso, las restricciones a las importaciones agrícolas, etcétera. Todo ello puede hacerle mucho daño a la economía turca, no hay que olvidar que Rusia, después de la UE, es su segundo socio comercial.
En todo caso, aun sin llegar a tales extremos, las relaciones ruso-turcas quedarán dañadas por mucho tiempo. El señor Erdogan fue demasiado lejos, por lo tanto, dejó de ser un activo confiable para Moscú. Sus sueños, los de crear la gran Turquía, tomando como referente la época otomana, sólo caben en la mente de un megalómano.
 

UNA FANTASÍA TURCA