AINHOA ARTETA

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“La vida me ha hecho canción”.

Multitudinario concierto (más de 7.000 personas) el de la noche del viernes en la Plaza María Pita de A Coruña, al que no faltó una nutrida concurrencia ferrolana para escuchar a la Sinfónica de Galicia, en la despedida del director Víctor Pablo Pérez, que dirigió la orquesta con  Mahler, el Allegro maestoso de la Sinfonía Nº 2, en torno a la muerte y la resurrección- “moriré para vivir”; Bruckner, del que Jaime Linares, con el que comparto música, mesa y mantel en la higuera de Santa Cecilia,  fundador con Raúl Galán y Pallarés, del Grupo de Metales Santa Cecilia, apunta la gran dificultad de los pasajes en los que las trompas  sostienen un “imperecedero” la bemol, de dificultad extrema en el Scherzo de la Sinfonía Nº 9 dedicada al “Dios amado” y los cuatro últimos lieder de Richard Strauss: Primavera, Septiembre, Al irse a dormir y En el arrebol de la tarde, con la voz excepcional de la soprano Ainhoa Arteta, que generó más que expectación; no en vano es una de las grandes de la lírica con reconocimiento y prestigio a nivel internacional y una mujer que, además, ama nuestra tierra, como me apuntaba en la entrevista que tuve el honor de realizar “La elegancia hecha canción” y publicada en las páginas de este diario, resaltando nuestra ilusión, nuestra fuerza de voluntad y nuestra capacidad de trabajo, a lo que añadió en esta ocasión la solidaridad y la unión antes de dedicar en las propinas el Norgën de Strauss, “una de las canciones más bellas que existen”, en memoria de las víctimas del terrible accidente que asoló la capital gallega. Espléndida, con su magnífica voz y su elegante presencia, supo ganarse al público, que en elocuente silencio escuchó Haurtxo polita, con la que terminó el concierto evocando su tierra vasca. “Es para mí un honor volver a cantar con esta maravillosa orquesta, que es un tesoro”, nos decía “la Arteta” agasajada en aplausos… Esperemos que en la nueva andadura de la Sinfónica de Galicia, de mano ahora del director ruso Dima Slobodeniouk, esta gran figura de la lírica se siga “sintiendo como en casa”. Su público entregado lo seguirá siendo.

 

AINHOA ARTETA