LA TORRE DE ALVEDRO

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El 28 de septiembre del pasado ejercicio, AENA adjudicó la gestión del servicio de torre de control del aeropuerto coruñés de Alvedro por un período de 5 años a Ferronats Air Traffic Services participada por Ferrovial y Nats. Otro tanto ocurrió con el aeropuerto de Vigo. Tras la firma de los contratos, las condiciones de adjudicación establecen que se abra un periodo de transición, en el que AENA sigue al frente de las torres para que su gestión pase de forma progresiva a manos privadas, fase que, en el caso de estas primeras torres, debería estar completada en la primavera de este año.

Otros nueve aeropuertos nacionales experimentarán idéntica operación, en tanto que Saerco se hizo con Lanzarote, Fuerteventura y la La Palma. El pliego de adjudicación fue de 18,1 millones de Euros anuales, lo que –a juicio de AENA– supone un ahorro de casi el 50% frente a los costes del ente. Precisamente, el ahorro de costes es uno de los motivos que empujaron al Ejecutivo socialista a tomar la decisión de liberalizar este sector, proceso que, de seguir adelante tal y como está planteado, tendría que culminar este año. Y aquí viene la madre del cordero.

Tras cancelar los concursos para privatizar los aeropuertos de El Prat y Barajas y para dar entrada al capital privado en AENA Aeropuertos, el Ministerio de Fomento tendrá que decidir próximamente qué hacer con otro de los procesos puestos en marcha por el equipo de José Blanco: la liberalización de las torres de control. Su sucesora en el cargo, Ana Pastor, acaba de asegurar que ha solicitado un informe sobre la situación en la que se encuentra el proceso y que, tras estudiarlo, se tomarán las decisiones oportunas con arreglo a criterios tanto de seguridad como de eficacia. A este respecto, fuentes del gestor aeroportuario no excluyen ninguna posibilidad, incluyendo su paralización. Si bien habrá que ver lo que se ha hecho hasta ahora antes de tomar cualquier decisión. La ministra necesitará algo de tiempo para adoptar cualquier medida. Fomento tampoco descarta parar el proceso.

Así pues, la liberalización de torres de control está en entredicho y la gestión del pasado mes de octubre podría irse al ajo puerro, con lo que los acuerdos podrían convertirse en desacuerdos para los siguientes aeropuertos con gestión ya adjudicada: Alicante, Valencia, Ibiza, Sabadell, Sevilla, Jerez, Vigo, La Coruña, Melilla y Cuatro Vientos. Más las citadas Lanzarote, Fuerteventura y La Palma. Con lo antedicho, la liberalización lanzada por el pasado Ejecutivo socialista, que calculaba un ahorro de un 50% en los costes de servicio, podría frustrarse y ello afectaría a Alvedro: la suerte del pobre, que no se logre.

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