EL ENEMIGO DE POIROT

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Si Agatha Christie hubiese incluido a Lendoiro entre los personajes de cualquiera de sus novelas, le habría ahorrado mucho trabajo a Hércules Poirot. El relato quedaría destripado en la primera página, pero el detective sabría, también desde el principio, que había un candidato menos a figurar en la lista de sospechosos.
Es prácticamente imposible encontrar desde la noche de los tiempos a alguien de conducta tan intachable como el presidente del Deportivo. No hay un solo problema, por mínimo que sea, del que se le pueda culpar. En cambio, es sencillísimo, al menos para él, señalar al causante de cualquier contrariedad.
Su forma de actuar recuerda mucho a la de aquel general que gobernó España durante tantos años y que mantuvo una lucha permanente contra la conspiración judeo masónico marxista. La versión blanquiazul de la teoría de la conspiración es más moderna. La decadencia del antisemitismo, la invisibilidad de los masones y la desintegración de la URSS hacen que sea absurdo hablar de relaciones ocultas entre los tres grupos.
Pero como las fuerzas del mal no se rinden, hay una nueva alianza de  fuerzas malignas cuyo único objetivo es maquinar tramas en contra del máximo –quizá el único– dirigente del Deportivo. De los administradores concursales ya se sabía que pertenecían a esa secta demoníaca, en la que disfrutan de la categoría de socios de honor. En cambio, se ignoraba que Fernando Vázquez también estuviese afiliado.
Pero como el criminal nunca gana, en cuanto se frustró el fichaje de Geijo quedó al descubierto esa siniestra militancia del entrenador. El propio presidente, quién si no, desveló la maldad que se esconde bajo esa inocencia que aparenta el técnico blanquiazul. “Lo llamé por teléfono varias veces y no me contestó. Quería que viniese al club a presionar al administrador concursal”, confesó Lendoiro, con la sinceridad que le caracteriza. Todos sus desvelos, arruinados por la traición de Vázquez.
¿Que el verbo presionar suena en este contexto a práctica mafiosa? ¡No, por Dios! Se trata simplemente de una estrategia empresarial. Las  escuelas de negocios más prestigiosas incluyen su programa formativo  una asignatura llamada “Principios básicos de la extorsión”, en la que los alumnos estudian textos de expertos napolitanos y sicilianos, y que incluye tanto clases teóricas como prácticas.
¡Qué será del Deportivo el día que falte Lendoiro! ¡Cuánto necesita el club un paladín como el presidente!

EL ENEMIGO DE POIROT