EL ETERNO PROBLEMA DEL PARO

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El eterno problema del paro parece no tener solución a medio plazo, pese a los cambios de gobierno y los planes de cada uno para combatirlo. Es algo que se muestra remiso en descender de un modo efectivo; de hecho el 2014 finalizó con una ligera subida en Galicia, mientras descendió en el resto de España, pese que aún quedan casi cuatro millones y medio de parados, de los cuales cerca de 252.000 son de nuestra comunidad, arrojando la comarca coruñesa un total de algo más de 34.600 inactivos. Pese a la mejor campaña navideña de los últimos años, no ha sido posible remontar la crisis del empleo en Galicia.
Aunque el mercado laboral dio ligeros síntomas de recuperación, calificando la Xunta de “negativo”, si se tiene en cuenta el conjunto del país, pero para alivio institucional se arropa en los datos obtenidos con anterioridad, si estos fueron buenos, como lo han sido durante buena parte del año, aunque esto sea siempre un leve consuelo, que no convence al ciudadano que no haya encontrado empleo.
No sabiendo a ciencia cierta por qué no se investiga si la bajada del paro en determinadas épocas está relacionada con la consecución de un trabajo real o si es por otros temas alejados de ese mercado laboral de contratos ínfimos de tiempo parcial, por unas horas o si finalmente el desempleado busca ocupación en otras latitudes y abandona, arrojando la toalla en este país, marchándose a la aventura de hallar un mejor futuro en otros puntos cardinales, donde el contrato, después de un periodo de pruebas de uno a tres meses, se convierte en estable hasta que una de las partes decida lo contrario, esta es la respuesta que falta por saber. Ya que solo se conoce la parte interesada de la bajada del paro o si este sube, pero no hay más explicaciones que un frío número que no indica absolutamente nada y los números son tan maleables como lo es un asiento contable, según para lo que se use.
Hay estadísticas históricas del paro en España del primer tercio del siglo XX que nos indicaban si subía o bajaba el paro, el número y el sector a los que pertenecían los que abandonaban el país y sus causas eran muy completas. El propio Carlos Marcos, de Unión Coruñesa, no sale de su asombro al conocer los datos, indicando que somos la cenicienta de todos los males que asolan a Galicia y por ende a La Coruña, que apenas en 20 años ha perdido todo su empuje económico y nadie se inmuta por ello y seguimos cuesta abajo, si el electorado no lo remedia en las urnas, solo Unión Coruñesa está dispuesta a poner remedio a esta senda escandalosa y se hará un plan de empleo a nivel municipal que haga desarrollar a la ciudad y su comarca. Bienvenido sea, Carlos.

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