CONFIANZA EN EL RACING

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El equipo de la ciudad naval ganó ayer al Avilés con una muestra de confianza y entrega tal vez fruto de la demanda de su entrenador, Manolo García, que había apelado al coraje de los jugadores como arma esencial para entrar en la senda de las victorias. El buen planteamiento del juego, que se centró en evitar que la rapidez del contrario en el contraataque, fue determinante para alcanzar la segunda victoria del Racing en el estadio de A Malata y, por cierto, para abrir las puertas a que Joselu, el máximo goleador del Grupo I en la temporada pasada, abriese su marca personal de tantos, hasta ahora limpia. El preparador del Avilés no dudó en ensalzar incluso a su oponente, al que reconoció los méritos logrados en la última competición liguera, en la que entró por la vía directa en la lucha por el ascenso. Sí se puede en cualquier caso alertar sobre la falta de efectividad del cuadro verde en determinados momentos, pero esta circunstancia es también un elemento que se gana con el tiempo y, sobre todo, con las victorias. No faltan pues aspectos a corregir, pero la buena respuesta de la hinchada en la jornada de ayer demuestra que hay momentos en que el Racing sabe brillar y ofrecer un juego entretenido y dinámico en el que el dominio pesa más que la falta de control del balón. Mucho se espera de un equipo llamado a recuperar la senda de los primeros clasificados, como sucedió en la temporada pasada. La perseverancia y el trabajo continuo están llamados a encontrar la necesaria recompensa, la misma que espera una afición entregada.

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