IXCHEL

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Cuando estos renglones vean la luz, Ixchel, espero, ya habrá hecho otro tanto. Hija primogénita de María y de Mauricio, seguro estoy, va a ser buena, inteligente y valerosa: tiene a quien parecerse…Y, encima, va a ser guapa; su madre lo es, de dentro afuera; su padre, qué caray, por no ser menos, reluce resultón, de fina estampa… Pretendo aquí, a Ixchel, un nombre maya (diosa de la fertilidad y de la Luna; según otras fuentes, “la de los ojos claros”), darle la bienvenida a este mundo, tan convulso. En su año uno, yo voy a cumplir sesenta y ocho; le hablaré pues como un abuelo, porque duerma tranquila mientras le llegue el día de dar sus primeros pasos del camino: Nada debes temer, te van a querer mucho…Si vieras, Ixchel, hace solo unos días, qué expresión de felicidad tenían tus padres, en la espera impaciente, interminable: eras como una manzana armónica y redonda, en el vientre de luna llena de María…

Pensé entonces escribirte esta especie de carta.

Al otro lado del mar donde hoy navegas, tienes un libro esperando a que lo leas. Es lo que les suelo regalar a los recién nacidos; un alarde de boba vanidad: ser uno quien les inicie biblioteca. Sin libros, Ixchel, no se va ninguna parte… Cuando la criatura va a llamarse Dolores, un decir, le toca Nabokov: “Lolita”, en Anagrama, al canto; si Ismael, voy yo mismo y le pesco la ballena… A ver cómo me arreglo con lo tuyo…

Porque la vida es una búsqueda, pequeña… Y también una esforzada lucha...Ahí atrás leía yo por algún sitio que no hay nada más triste que no llegar a conocer el dolor en este mundo… Porque el dolor existe; puede, ojalá, que no te alcance a ti, mas siempre afectará, a tu alrededor, al resto de mortales… Deberás conocerlo; reconocerlo en otros, para ser solidaria y ofrecerles tu ayuda y tu consuelo. Te lo aseguro: la felicidad existe y es posible, solo cuando eres capaz de asumir y sobreponerte a las tristezas (las tuyas propias; y también las ajenas…) Por eso, Ixchel, que llegas a buen puerto. Y partes con ventaja hacia tus pruebas.

Bienvenida seas, hija de Mauricio y de María.

IXCHEL