Cuando el arte debe ser correcto

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Más allá del valor musical, que para eso habrá críticos y gustos, la realidad es que sorprende bastante cómo los mismos colectivos que se quejan amargamente por la suspensión, por ejemplo, del concierto de Luis Pastor y su hijo en Madrid, aplaudan, sin embargo, la decisión del Ayuntamiento de Bilbao, que ha decidido suspender el recital que iba a ofrecer C. Tangana en la localidad. En este caso, los motivos de la cancelación son las letras machistas del madrileño. En este caso, no hay libertad de expresión, como cuando un rapero cualquiera decide ciscarse en la madre de todos los guardias civiles y es sancionado por ello. Es muy peligrosa la deriva que está tomando el biencorrectismo que se está adueñando de la creación y el arte. A estas alturas sería impensable que Almodóvar pudiera estrenar algunas de sus películas. Seguro que hasta Miguel Ángel recibiría severos ataques por su David. 

Cuando el arte debe ser correcto