Un estadio en donde ahora hay que jugar a las apalpadas

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EL ritmo de las obras de Balaídos poco tiene que ver con el del equipo; aquellas van muy lentas, este muy rápido. Tan lenta va la reforma del estadio que a poco más de una semana del inicio de la Liga ha calificado con un muy deficiente el nivel de la iluminación, ya que en cuanto anochece no se ve nada. Una posible solución sería abonar al Celta al horario de las doce de la mañana, pero Tebas no está por la labor, así que o se arregla todo a la velocidad de la luz o la LFP va a freír a multas al club vigués. Pues menos mal que el todopoderoso Caballero, don Abel, prometió en su momento que todo estaría en orden para el comienzo del campeonato, porque si no... Por cierto, la oscuridad en el campo debe ser pavorosa, pues la inspección se hizo la noche de las lágrimas se San Lorenzo y ni aun así se veía nada.

Un estadio en donde ahora hay que jugar a las apalpadas