UN PORVENIR MUY OSCURO

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La crisis ha golpeado sin descanso tanto a los hosteleros como a los hoteleros; ha sido de rebote, pues su mala situación actual es consecuencia de la necesidad de recortar gastos en las economías domésticas, pero el resultado es ese: número rojos que no dejan de crecer, traspasos de negocios, cierres... Y lo peor es que no hay perspectivas de que se vaya a producir un cambio a corto plazo, lo que obliga a tomar medidas que hace unos años eran impensables, como es, por ejemplo, la conversión de algunos hoteles en establecimientos estacionales que solo abren durante los meses en los que hay posibilidades reales de negocio. Siendo A Coruña una ciudad de servicios, que se llegue a esa situación es una noticia malísima para las finanzas locales, lo que obliga a acelerar el proceso de “rediseño” que se ha emprendido con el proyecto Coruña Futura.

UN PORVENIR MUY OSCURO