LA QUILLA DEL TENAZ

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Pues sí, ha sido la noticia de la semana y posiblemente una de las más importantes para Ferrol en mucho tiempo. Haremos otro barco y ya van dos desde que gobierna el Partido Popular. Cuando ya se había firmado el contrato entre Pemex y Navantia, y es muy próximo el inicio de los trabajos del Flotel, ahora nos encontramos con un nuevo encargo  por importe de 200 millones de euros que dará 30 meses de carga de trabajo, a las que hay que sumar las horas del primer barco mejicano. Sin duda una buena noticia para todo el mundo, incluso para los más agoreros, pesimistas y malintencionados. Que de esto hay, y mucho por estos lares. Ambos contratos son fruto del trabajo callado y tenaz del alcalde de Ferrol y del presidente de la Xunta; y por supuesto de la dirección de Navantia y de sus empleados. En el pasado tocó criticarlos y ahora cabe felicitarlos. No se recuerda en esta ciudad un alcalde tan duro y exigente con miembros de su propio partido, como José Manuel Rey. Los otros alcaldes callaban cuando gobernaban los suyos y recuperaban el sonido cuando gobernaba el contrario. Después de ocho años, la Armada vuelve a salir al rescate de Ferrol, como casi siempre. Han sido ocho años, de los cuales seis han sido gestionados en Madrid por el PSOE; no me cansaré de recordarlo aunque a algunos les duela. En dos años de gobierno de Mariano Rajoy hemos conseguido dos contratos y en los últimos seis del desastroso ZP, ninguno. Los hechos son los hechos. No es cierto, como dicen los partidos de izquierdas, que la obtención de los contratos haya sido consecuencia de la presión de la calle. En absoluto, ellos piden el dique flotante y el levantamiento del veto en 2015; el primero no lo han conseguido y el segundo es una consecuencia lógica del  transcurso del tiempo. En definitiva, y toda vez que el factor humano es lo más importante, una parte destacada de la plantilla de los astilleros y de la industria auxiliar podrán trabajar los próximos dos años y medio, lo que tranquilizará a sus familias y les permitirá llevar una vida más desahogada; mientras tanto esperemos que fructifiquen otros pedidos en la acción comercial de la empresa pública. Hoy estamos todos más tranquilos, menos los que piensan que Jesucristo, el Che Guevara y el consejero delegado Felipe González representan lo mismo.

 

LA QUILLA DEL TENAZ