Agatha y los cerditos

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Enfrentarse a una página en blanco sin tema sobre el que opinar, es todo un reto. Podría escribir sobre las elecciones pero, qué no se habrá dicho ya sobre el asunto. No seré yo quien repita tantas conachadas, cuando hoy la población votará a tintas y a locas, o de modo inteligente (como siempre), tras un día de reflexión y, por la tarde-noche se habrá acabado el misterio. ¡Ah, qué bonito el misterio! Personas, como Agatha Cristie, vivieron muy bien y alcanzaron notoriedad gracias a él; mientras otras, como los candidatos a gobernar vivieron, viven, y vivirán del cuento, ganen o pierdan hoy. ¡Ah, qué bonito también el cuento! A los niños les gustan con su moraleja y todo. Tanto, que muchos no se duermen sin que les cuenten alguno. Yo les cuento a mis sietecitos el de los tres cerditos y el lobo; y aunque en mi versión el lobo se come a los tres cerditos, y ahora no les gusta nada, cuando crezcan me lo agradecerán. Vaya, con las coñas creo que tengo un tema. Ahora le  pondré un título bonito y,  ¡zasca!

Agatha y los cerditos