FERROL, LEVANTADO

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En la mayoría de las ciudades de Galicia, la crítica más habitual que reciben los gobiernos municipales en estos momentos es la parálisis de los grandes proyectos de transformación urbana. En todas esas ciudades, la oposición culpa al gobierno de no invertir y de no gestionar. En Ferrol, la crítica de la posición es la contraria, que se están haciendo demasiadas obras y que generan molestias ciudadanas. Es evidente que para realizar obras de tanta envergadura como las que se están llevando a cabo, las molestias a los vecinos son inevitables. Lo cierto es que  Ferrol está ejecutando en estos momentos el mayor paquete de actuaciones de transformación urbana de los últimos tiempos. La construcción de los colectores del saneamiento son determinantes para que cada vez sean más domicilios los que envíen sus aguas residuales a la estación depuradora de cabo Prioriño. Una actuación determinante  que permitirá poner en valor una inversión millonaria, ya ejecutada a lo largo de los últimos 10 años.  A esta actuación se suman otras igual de relevantes como la reurbanización integral de la calle del Sol, la calle Alegre en Canido, las obras interiores del Parque Reina Sofía, las obras en Cuesta de Mella y Jardines de San Francisco, el centro cívico de Canido, la plaza del Río do Tronco, la remodelación del Cantón de Molíns, y un sinfín de actuaciones de asfaltado de calles en los distintos barrios. Un volumen de obras que corporaciones anteriores no ejecutaron en tiempo de bonanza, y que se hacen ahora, a pesar de la difícil situación económica que atravesamos.  Generando empleo, y actividad económica.
Pese a ello, la oposición  ha calificado de “electoralista” esta ingente actuación municipal, ignorando que los gobiernos deben cumplir con sus compromisos y sus programas electorales. Una crítica que surge más de la frustración propia, que de un verdadero interés por defender la ciudad. Hay quien dice que Ferrol está “levantado”, pero lo cierto es que lo más grave sería que Ferrol estuviese paralizado. Eso ya lo vivimos en el pasado. Sin embargo, hoy Ferrol es una ciudad en marcha, con proyectos importantes en ejecución y otros muchos en fase de proyecto. Las molestias pasarán, y el resultado de todas estas obras quedará a la vista de todos y para el disfrute del conjunto de la ciudadanía.

 

FERROL, LEVANTADO