LUCHA CONTRA EL FRAUDE

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El señor Montoro no descansa ni en tiempo de  canícula. Ahora, coincidiendo con el verano,  intensifica actividad,  enviando a sus inspectores a los “chiringuitos” por si alguien cobró de más, tiene los euros dentro de un calcetín y se le olvida declararlo. Y es que, según explican en este ministerio, en esta época los hosteleros  ven incrementada su demanda, muchos trabajadores ni siquiera tienen contrato y además no se declara todo lo que se percibe. Pues claro, es una constante esto de acudir a la playa en verano y de paso visitar  el chiringuito para cualquier refrigerio.
De ahí que, tras esta sorprendente declaración, los inspectores acudan a estos locales solicitando facturas y control de proveedores.  Aseguran que  estos chiringuitos en estos días tienen más potencial para no cumplir las normas. No cabe duda de que esto iba a cabrear, y bastante, a los dueños de estos negocios, que efectivamente,  en estas fechas es cuando más y mejor trabajan y  son estos ingresos los que permiten a muchas familias la subsistencia del resto de año. De poco vale quejarse pues Hacienda es ajena a este tipo de planteamientos.  
Los sermones de Cristóbal Montoro desde el púlpito del Consejo de Ministros ya son una  dinámica  y una corriente de pensamiento. De hecho está creando Escuela. Con su altanería chulesca, y ese tonillo amenazante nos recuerda en las formas (y solo en esto) al mítico  John Wayne americano, a lomos de un pura sangre, con sus espuelas y revolver enfundado dispuesto a disparar al menor movimiento. Este personaje le va. El mundo del cine le tira. Él mismo reconoce en España a muchos Depardieu. Nadie se libra. Artistas, deportistas, prensa y otras señorías de la oposición. Durante este año, la Agencia Tributaria intensificó su lucha contra el fraude y se presentó en las fallas valencianas o en las casetas de la Feria de Abril.  En las Fallas la situación fue tan contundente que incluso la propia Alcaldesa de Valencia denunció la “absoluta insensibilidad” de Hacienda con la celebración y la ciudad.
Ahí está también el asunto Messi que pese a declarar que todo estaba correcto,  de momento ya fue apoquinando unos cuantos milloncitos al fisco. Eso sí, “voluntariamente”.  O el sr. Arola sorprendido in fraganti. Cuando tenía a unas 40 personas comiendo en su restaurante, “un grupo de funcionarios de Hacienda  precinta la bodega, una mesa de la sala y el espacio de coctelería, tras realizar un inventario de los activos del local”.  
Y es que además, en esta lucha contra el fraude, se está estudiando la posibilidad de establecer algún tipo de limitación al uso de efectivo en determinadas transacciones económicas,  limitar el uso abusivo de determinados aspectos de la normativa del Impuesto sobre Sociedades y otras actuaciones de lucha  por delitos contra la Hacienda Pública. En el ámbito internacional, se considera prioritario cercar y erradicar los paraísos fiscales. Cuestión ésta, sin duda, muy importante y que al Sr. Montoro le debe provocar muchos dolores de cabeza, con tanta cuenta en Suiza y   trasiego de fondos  de unos y de otros, en un no parar. Finalmente, y con el propósito de consolidar un sistema de reacción frente a los fraudes en la acción de cobro, se estudiará modificar la normativa vigente con el fin de introducir mejoras en la exigencia de responsabilidades tributarias, en la adopción de medidas cautelares y en el sistema sancionador. En una palabra, habrá   más multas y les será más rápido  cobrarlas.
Y es que parece mentira que no se sepa que Hacienda somos todos. Y por eso no distingue ni a ricos ni a pobres.  Parece mentira que viviendo en España, no se sepa que Hacienda no perdona tampoco a los trabajadores. Da igual que se haya  intentado devolverle mensualmente la pasta. Si  no se es noble, ni familiar de noble, ni político corrupto o asimilado,  no queda más que pagar.  Ni siquiera cabe alegar la existencia de un contrato diferido con pago simulado.  
Emma González es abogada

 

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