Xenofobia al volante

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LA misoginia automovilística –“mujer al volante peligro constante”– tan extendida entre los machitos, tiene su versión xenófoba con los conductores de Lugo como víctimas. La supresión de las matrículas con los códigos provinciales les permite beneficiarse del anonimato, pero antes era habitual que los fittipaldis echasen espumarajos por la boca en cuanto divisaban un coche en cuya placa figuraban las letras “LU”. Las aseguradoras han aprovechado esa fama para redactar un sesudo informe en el que aseguran que cada tres horas se registra un accidente grave en las carreteras de esa provincia. El próximo paso será someter a escarnio en la plaza pública a los automovilistas lucenses.

Xenofobia al volante