El efecto Noé

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ensando en las inundaciones que afectaron al Levante patrio, no sé por qué me vino a la cabeza el libro titulado “El dios de la lluvia llora sobre México”, que no tiene nada que ver con eso de las inundaciones. Bien, cayó lo que no estaba en los escritos desde Noé, pero en menos tiempo. El resultado lo hemos visto en innumerables informativos y no voy a entrar en ello. Lo que me preocupa es qué se va a hacer para que no vuelvan a ocurrir desastres semejantes. ¿Van a canalizar las zonas por donde arrasó el agua? ¿Van a construir nuevas zonas habitadas, lejos de esos lugares, o qué? Ya dijeron que hacía 140 años que no caía tanta agua por allí, pero eso no es consuelo para quienes lo han perdido todo. Mucha solidaridad, UME, Protección Civil, bomberos, Consorcio de Compensación de Seguros, Gobierno en funciones, y etc. No desdeño, como no podía ser de otro modo, tanto esfuerzo; pero dentro de 140 años, antes o después, podrá caer agua a manta en esos mismos lugares y los volverá a arrasar. Ojalá que llueva café, cantaba Juan Luis Guerra. Ya sólo nos falta eso.

El efecto Noé