El alcalde de Vigo presume de su ágil pluma literaria

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El todopoderoso Caballero, don Abel, es un tipo expeditivo. En su día decidió retirarle la palabra a su sobrinísimo Gonzalo y durante años intercambiaron menos palabras que cada uno de ellos con su suegra. Una navidades se propuso tolear a los mareantes de su ciudad, instaló un altavoz a la puerta de la sede del partido y emitió día y noche panxoliñas a volumen brutal. “Ten compaixón de nós”, llegaron a implorar a través de la redes sociales los afectados. Pero también es expeditivo con cosas más prosaicas, como la literatura. Aprovechando la celebración del Día del Libro ha confesado que una de sus cuatro novelas, “La elipse templaria”, la escribió en solo treinta días. Cuando Pedro “La sonrisa” Sánchez vuelva a necesitar un negro, ya sabe a quien recurrir. En solo dos días redacta la segunda, la tercera y la cuarta entregas del “Manual de resistencia”.

El alcalde de Vigo presume de su ágil pluma literaria