BLUE MONDAY

|

Este pasado lunes hemos vivido el “Blue Monday”, el día más triste del año ¿Y por qué esta fecha y no otra? Pues todo es el resultado de aplicar una fórmula matemática que tiene en cuenta variables como que se han terminado las Navidades, que el frío ha llegado y que la cuesta de enero parece que puede alargarse hasta bien entrado febrero. Fue en el año 2005 cuando se expresó y cuantificó por primera vez este concepto de la mano de Cliff Arnal, experto en motivación e investigador de la Universidad de Cardiff. Sin embargo no ha sido hasta este año que yo lo he escuchado por primera vez y a la vista del impacto mediático en los diferentes medios parece que será una nueva fecha que añadir a nuestro calendario de colores, junto al “Black Friday” por ejemplo. Al ser humano le encanta la cuantificación y la categorización. Puede que sea una forma inconsciente por controlar un medio que parece responder a sus propias normas y que hace no tanto nos ponía a todos las cosas muy complicadas para sobrevivir. Tenemos una necesidad imperiosa por medir todo lo que nos rodea, por buscar la última causa de todo fenómeno. Buscamos al bosón de Higgs o desarrollamos la teoría del campo unificado en un proceso de racionalización que en los últimos siglos ha alcanzado cotas que empiezan a rayar en la obsesión. Buscamos aplicar el método científico para explicar cosas que se escapan muchas veces a la lógica. Queremos la fórmula que nos garantice la felicidad absoluta, que nos sirva para disfrutar del amor verdadero y ahora parece que también para que nos digan cuando debemos estar tristes. Y es que seamos sinceros y parémonos a pensar por un momento acerca de este sesudo estudio, con su fórmula matemática incluida. ¿En realidad ha valido la pena los trabajos y esfuerzos destinados para llegar a la conclusión de que el lunes 19 de enero de 2015 será el día más triste de todo el año? Es cierto que existen múltiples factores que nos condicionan en diferentes grados. Sin embargo me parece hasta pueril el intento de reducirlo todo a cuatro variables. Me hubiera parecido mucho más interesante que los esfuerzos de la Universidad de Cardiff se hubieran preocupado en discernir la fórmula para descubrir el día más alegre del año. Ya puestos me resulta mucho más agradable el resultado, aunque seguiría siendo igual de irrelevante.

 

BLUE MONDAY