¡VIVA EL RACING!

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No pudo ser, pese a los intentos y, sobre todo, la arrolladora intensidad del cuadro ferrolano en el partido que ayer lo enfrentó a la escuadra del Nàstic de Tarragona. La nula renta de partida, con dos goles en contra, requería algo más que empuje frente a un equipo contrario que optó por la consabida estrategia de conservar su ventaja y cerrarse en la defensa, como demostró el hecho de que en ningún momento tirase a puerta del equipo local. Pese a la decepción de cara al ascenso de categoría, este Racing ha demostrado sin embargo una gran capacidad de juego durante toda la temporada y, sobre todo, una más que meritoria confianza en sus propias capacidades. Queda pues para otro año la posibilidad de retornar a la División de Plata, pero no por ello, en la memoria de los ferrolanos, y en especial de los 6.000 que ayer lo arroparon, es momento de desánimo. ¡Viva el Racing!

¡VIVA EL RACING!