Realidad y legalidad

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Sin duda una cosa es la realidad y otra muy diferente la legalidad vigente. Desde algunos colectivos sociales y plataformas ciudadanas se encuentran, con demasiada frecuencia, con el muro de la sinrazón de muchos gobernantes. Casi siempre apelan a la “legalidad” para no dejar de aceptar que hay necesidades básicas que no están cubiertas para muchas personas y familias pero la legalidad es la que es y no pueden vulnerar la misma. En realidad está muy bien que tengamos unos dirigentes tan responsablemente sometidos al imperio de la Ley pero habrá que preguntarse, cómo es entonces que hay tantos casos de corrupción y malversación de fondos públicos. En estos casos ninguno es por ayudar a colectivos desfavorecidos y vulnerables sino por llevarse dinero público para su propio beneficio personal o familiar. 

¿La legalidad? Señores gobernantes, tanto locales, provinciales, autonómicos y estatales, habrá más legalidad que la propia Constitución: “los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución … “. “Los españoles son iguales ante la ley …”. “Se reconoce el derecho a la protección de la salud”. “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada”. Más concretamente en el artículo 50 se establece que, “ … Asimismo y con independencia de las obligaciones familiares, promoverán el bienestar de los ciudadanos mediante un sistema de servicios sociales que atenderán sus problemas específicos de salud, vivienda, cultura y ocio”. Nuestra Ley de leyes es el punto de partida de todas las disposiciones legales y ninguna de ellas puede vulnerar, entre otros, los principios rectores de la política social y económica.

Realidad y legalidad