YA ES HORA

|

La respuesta del presidente del Gobierno fue la esperada: La Constitución dice, la ley es esa, la soberanía pertenece al pueblo. Como si esas razones fueran tres cubiletes de utrilero, que nos ocultara una bolita blanca.
Bueno; pues si esas son las reglas del juego: juguemos. Deje vd. que sobre la Constitución se pronuncie el pueblo y aporte los cambios que le parezcan necesarios y oportunos. Que las leyes injustas se cambien para beneficio de los ciudadanos, y, al fin, que ni el Parlamento o el Gobierno de turno sean los que ejerzan una soberanía diferida, exclusiva propiedad del pueblo, directamente, y sin intermediarios que incumplen promesas electorales.
Si tan demócratas son quienes trabajan en el Parlamento, abandonen ese espíritu de ferreteros de las leyes, y  convoquen un referéndum en el que el pueblo español se dé la Constitución que quiere. No la que le impusieron otros y las circunstancias.

 

YA ES HORA