La aduladora de Melania consiguió su recompensa

|

“LA” pelota puede ser de cuero, de trapo, de plástico... “El” pelota, en cambio, es de carne y hueso. Pero también hay “la” pelota de carne y hueso. Un ejemplar de esa especie se llama Stephanie Grisham, que reparte su jornada laboral entre dos ocupaciones: la jefatura de prensa y la dirección de comunicación de la Casa Blanca, dos cargos parecidos, pero que no son exactamente lo mismo. Grisham se lo ha currado, de eso no hay duda. Hace una temporada pidió a los periodistas que solicitaran al presidente que despidiese a un integrante del Consejo de Seguridad Nacional por haber difundido rumores sobre un viaje de Melania a África. Poco después denunció que los medios informativos trataban de forma indigna a la primera dama... ¿Quién impuso su nombramiento como portavoz de la Casa Blanca...? Exactamente, Melania. “Una” pelota de reglamento.

La aduladora de Melania consiguió su recompensa