Corruptos y corruptores

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Para que haya un corrupto tiene que haber un corruptor, pero mientras castigamos a los políticos deshonestos, las empresas que sobornan permanecen sin castigo y fuera del rádar mediático. Una vez descubiertos, los corruptos tienen que abandonar la carrera política, incluso aquellos que evitan la cárcel. Por el contrario, las empresas implicadas continuan trabajando tranquilamente para la administración. 
Hay demasiada gente en España que ve hasta cierto punto normal, que los empresarios intenten corromper a los político, y al mismo tiempo exigen a estos que sean honestos. 
La percepción del daño provocado por los corruptores, todavía no forma parte de las grandes preocupaciones de nuestra ciudadanía. Al parecer, casi nadie ha pensado que si se prohibiese a estas empresas participar en concursos públicos durante unos años, daríamos un paso de gigante para Pdesintoxicar la vida pública.

Corruptos y corruptores