El alcalde y el Rey emérito

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Dice el alcalde de Ferrol, Jorge Suárez, que el rey emérito, D. Juan Carlos I, no representa a los ferrolanos, y con ese argumento tan de perogrullo, ha decidido retirar el busto del monarca de la fachada de la casa consistorial. 
Quizás se olvida el señor Jorge Suárez del papel relevante que don Juan Carlos tuvo en la transición española, que ha permitido que España avanzase en democracia en los últimos 40 años de forma decidida. 
Quizás solo por eso, hubiese valido la pena, dejar el busto del rey emérito en la fachada del concello. Quizás, habría que recordarle a  nuestro alcalde de Ferrol, que vivimos en una monarquía parlamentaria, porque así lo han querido la inmensa mayoría de españoles, y porque así lo consagra nuestra Constitución Española de 1978. 
Quizás el que no nos representa sea el propio Jorge Suárez, que es alcalde no porque lo hayan elegido los ferrolanos de forma mayoritaria con su voto, sino porque ha sido señalado por el grupo municipal de Beatriz Sestayo, y por lo tanto, ocupa el sillón de la alcaldía de prestado, y al albur de lo que mande y ordene su socia de gobierno, auténtica alcaldesa de la ciudad.
Lo del busto del rey emérito no es más que una cortina de humo de un gobierno incapaz de gestionar, que necesita entretener a la ciudadanía con debates estériles y carentes de importancia para la mayoría de los ciudadanos, que ven con estupor como el concello de Ferrol está completamente paralizado por la desidia del alcalde, y que este se entretiene desterrando de las fachadas de los edificios municipales. 
Tristes son las batallas políticas que se libran contra las estatuas. Error que algún predecesor pagó en las urnas.  Es un gesto para los suyos. Hueco, estéril, sin sentido. 
El sectarismo y el autoritarismo son las debilidades del actual alcalde de Ferrol, incapaz de aprobar en plazo los presupuestos de 2016, e incapaz de gobernar para la mayoría, como es su obligación. 
Suárez ya ha perdido ocho meses de mandato, con una hoja de servicios a la ciudad que continúa en blanco. Y lo que es peor, ya ha agotado la paciencia de la mayoría. Casi nadie espera ya nada del gobierno municipal de Jorge Suárez. Y él lo sabe.

El alcalde y el Rey emérito