El efecto desconocido de la metamorfosis impuesta a Ferreiro

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Xiao Varela, responsable de la Concejalía de Paseo de Bicicletas –camina por la calle con una como quien lleva al perro a hacer sus necesidades, pero jamás se le ha visto pedaleando– cambia su personalidad con la misma soltura con la que las serpientes mudan su piel. Una de sus metamorfosis le hizo pasar de okupa a promotor inmobiliario. Era lógico que se estrellase y, de hecho, se ha estrellado. En cambio, Xulio Ferreiro, el Varoufakis de A Gaiteria, cambia de personalidad con moderación: pasó de alcalde a momo y de momo a alcalde de la forma más apacible. Pero, ¿qué efecto tendrá su última transmutación? No fue voluntaria, sino forzada, de ahí la incógnita. Los emprendendores decidieron transformarlo en ¿un muñeco?, ¿un maniquí?, ¿un espantallo? por no acudir al debate de candidatos a alcalde. La medida parece un poco drástica de más, sobre todo teniendo en cuenta que era la tercera vez en la semana en la que faltaba a un acto de ese tipo. Si el día 26 no salen las cosas como espera el Príncipe de las Mareas y todo indica que no van a salir a su gusto, ya tendrá disculpa: la metamorfosis le restó votos...

El efecto desconocido de la metamorfosis impuesta a Ferreiro