EL TALENTO DE MARIANO

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Ahora resulta que Rajoy era un genio incomprendido. Un as en materia de táctica aplicada a los flujos y reflujos de la política. En materia de servidumbre nada debería asombrarnos, porque en orden al análisis de la actualidad política todo ha sido ya dicho y el resto no anda lejos del plagio. Hasta hace dos semanas, para muchos, Rajoy era el “tapón” que impedía la renovación del PP. Proceso apuntado por unos como necesario y por otros como imprescindible. Pero las cosas cambian. Conocido el fracaso de Sánchez ahora el juicio cambia. Los mismos ya no dicen lo mismo.
Ahora el tapón se torna flotador. Rajoy, el mismo dirigente a quien hasta los suyos criticaban (en voz baja) por su inmovilismo y su ceguera ante la corrupción, ahora es presentado poco menos que como un Tayllerand. Si declinó el ofrecimiento del rey para presentarse a la investidura fue porque “sabía” que Sánchez fracasaría. Los mismos que habían oído clamar a Rajoy contra el “gobierno del Frente Popular” que se aprestaba a formar Sánchez con Podemos, hablan ahora del genio táctico del pontevedrés. Hasta hace nada no eran pocos los comentaristas que exigían la renovación del liderazgo popular. De éste coro también formaban parte algunos de los jóvenes vicesecretarios del partido. No las tenían todas consigo. Creían que había llegado el final del “ciclo mariano”. Ahora sacan pecho y hablan del talento de Rajoy. 
Si los sondeos que pronostican al PP el 26-J un resultado similar al cosechado el 20-D se cumplen, pero Rajoy vuelve a encontrarse solo, habría llegado a la meta. Meta que sería volver a la vida privada. Dado que lleva desde los 27 años en política.

EL TALENTO DE MARIANO