NO RESISTiMOS MÁS

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Resistiré fue el himno de los descontentos ante las primeras medidas de la derecha gobernante. Resistiremos, decíamos cada vez más ciudadanos, como respuesta a las primeras agresiones al Estado de Bienestar.

Hay que resistir, repetíamos en la calle, ante las agresiones a nuestra dignidad, una vez vueltos del revés nuestros bolsillos.

Y, de verdad, no resistimos más y es que es mucho lo padecido: una reforma laboral que beneficia a la patronal, la reforma financiera que se basa en sanear al capital y una política social que, por ejemplo, reduce las becas, recorta los servicios básicos y agranda la diferencia entre los ricos, iba a escribir depredadores, y el resto.

Además, y por si fuera poco, insultan al ciudadano: tiene usted almacenadas las medicinas en su casa; vive usted por encima de sus posibilidades; no podemos permitirnos la dependencia, la gratuidad de las medicinas o las prótesis y, además, nos molesta que se manifieste en la calle –de forma activa, pasiva o mediopensionista–, que proteste con lo mucho que le queremos.

Ahora la política marianista actúa de  mamporrero de la señora Merkel, mientras el resto de Europa hace un frente común para frenar a la dama alemana

 

Pero hay casos que bordean la iniquidad, la desvergüenza. Se ofrecen facilidades (dinero, el local) para los espectáculos taurinos y se niega la subvención ¡y hasta una tarima! a los ciudadanos que quieren homenajear a su lengua materna.

Y ahora, hundidos, sin esperanza. Con el agua al cuello y el miedo en el cuerpo, una –otra– mala nueva: subirán el IVA el año que viene.

Y por agradar a Europa. ¿Recuerdan cuando estos decían que “el anterior gobierno estaba intervenido?, pues actuaba con mando a distancia.

Ahora la política marianista actúa de mamporrero de la señora Merkel, mientras el resto de Europa hace un frente común para frenar a la dama alemana.

Y anuncian más privatizaciones: las que sean atractivas para la iniciativa privada. ¡La misma historia de siempre! Telefónica, Repsol: las joyas de la corona vendidas a los amigos del alma, que ya empezó esa cruzada el insufrible hombrecillo que ponía los pies en el despacho de Bush y todo lo demás a los pies del yanqui que alumbró la mentira masiva de Irán.

No. No resistimos más. Por eso, y tal como ellos proponen en la reforma laboral, si no funcionan y la empresa (España) va a peor (no habrá que demostrarlo ¿verdad?) a la calle y sin indemnización. Es por nuestra supervivencia. Así que ¡a la calle para que se enteren!

NO RESISTiMOS MÁS