Trampa saducea

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Pablo Iglesias no duerme. Quizá por eso le cunde el tiempo que dedica a maquinar estrategias. La penúltima ficha que ha movido en el tablero ha sido la OPA que le ha entregado en bandeja a IU. A un precio irrisorio: incluir a seis o siete dirigentes de la coalición en las listas de Podemos en puestos que, en principio, garantizan el escaño. Esa es la previsión, después decidirán los electores. El contrapunto a la euforia de Alberto Garzón lo ha puesto Gaspar Llamazares al pronosticar que el pacto solo favorecerá a Iglesias ya que una vez sumergida en Podemos, la identidad política de IU se diluirá pasando a la irrelevancia.
Para Iglesias, fagocitar a IU ha sido fácil. Dónde ha pinchado en hueso ha sido al tratar de enredar a Pedro Sánchez para que Podemos y PSOE presentaran una lista conjunta al Senado. El socialista no ha picado. Ha entendido que era una trampa saducea y ha respondido recordándole a Iglesias que ya tuvo su oportunidad para apoyar al PSOE y la rechazó optando por no desalojar a Rajoy de La Moncloa. Sánchez ha reaccionado rechazando la oferta, pero tiene un problema. Y lo tiene en casa, porque algunos barones sí quieren presentarse al Senado de la mano de Podemos. Sánchez tiene dicho que el PSOE es un partido veterano y soberano que se presenta como alternativa al PP y no establecerá alianzas pre electorales. Cabe suponer que el recuerdo del pinchazo electoral del PSOE a raíz del pacto de Almunia con IU ha actuado como vacuna. Sánchez que en los últimos meses pisó todos los cepos colocados por Iglesias, no ha caído en la trampa. Nada como un fracaso a tiempo para saber cambiar de dirección. Atentos. A ver cuánto dura. 

Trampa saducea